Italia en España, Francia, Inglaterra y en el resto del mundo…
Hoy, una de mis cadenas favoritas: Pizza Marzano.
Pizza Marzano es una cadena de restaurantes especializados en la comida italiana y mediterránea ya que hay algunos platos con aires españoles, griegos y turcos. Se trata de una cadena que abrió en Barcelona en el año 2001 y que se ha ido implantando tanto en España como en el resto de Europa, personalmente el mejor Tiramisú que jamás probé fue en Londres, cerca
de la Tate Modern en uno de los restaurantes de esta cadena.
Como podreis comprobar visitando su web su crecimiento ha sido brutal en tan sólo 8-9 años…
Dentro de la fisonomía de los restaurantes cada uno es de su padre y de su madre como vulgarmente se dice pero todos comparten amplitud y luz…
Tenemos a nuestra disposición un menú diario que nos hará día a día conocer mas profundamente la carta, ésta, como la de cualquier otro italiano, se divide en pastas, pizzas, antipastis y ensaladas. Una característica interesante de la carta es que está muy tabulada, quiero con esto decir que se indica al lado de cada plato alguna de sus características principales como por ejemplo: picante, vegetariano, etc.
Personalmente recomiendo probar las ensaladas, cada una tiene un toqie especial pero todas estan muy buenas, como antipasti recomiento el Queso de cabra al horno, un placer para el que le guste este tipo de queso horneado sobre una base de pan y tomate
natural y por último y sobre pizzas…ahí amigos cada uno es cada uno..eso si todas ls masas e incluyo los calzones son muy buenas y los ingredientes frescos, las combinaciones son suculentas así que animense a probar. De postre: Tiramisú, siempre me deja en buen lugar aunque realmente no volví a probar uno como el de Londres, por último un espresso y chupito de grappa…
El menu ronda los 12€ y a la carta se suele salir por unos 20€.
Ah!! Se me olvidaba, si no habeis probado cervezas italianas probar la Peroni, para mi gusto no es la mejor del pais de la bota pero un poco de cultura de comercio y bebercio nunca viene mal.
